Estambul, la ciudad crisoelefantina

La cuarta ciudad que será denominada “Ciudad Eutropelia” será la mística e histórica Estambul. La única ciudad del mundo que se encuentra dividida entre dos continentes (Europa y Asia) o dicho desde otro punto de vista, que une a dos continentes. Estambul ha sido siempre una ciudad de contrastes y encuentros, de cambios y misterio, de magia e historia. La antigua capital del Imperio Otomano, conocida anteriormente como Bizancio o Constantinopla, capital a su vez del Imperio Bizantino; merece esta distinción por nuestra parte dado el papel cultural y de encuentro que ha determinado a lo largo de la Historia. Cierto es que perdió su rango de ciudad capital cuando surgióla República turca allá por 1923 donando tal cargo a la ciudad de Ankara; pese a ello, Estambul sigue siendo el centro neuralgico, comercial, industrial, turístico, económico y cultural de Turquía.

Estambul quiere equipararse al resto de grandes ciudades del mundo, de ahí que haya sido presentada como candidata olímpica desde principios de la década de los años 90 del pasado siglo. Es una ciudad clave desde cualqueir punto de vista, su ventaja geopolítica o geoestratégica le ha permitido ser, además de capital de grandes imperios, reina del Bósforo y todo su flujo comercial y mercantil a lo largo de los siglos.

Estambul es una de las ciudades determinantes para el futuro, presenta un perfil cosmopolita a la par que único  y característico. Es la ciuad más poblada de su país, así como una de las más pobladas del mundo; en ella conviven personas de todas las partes del mundo, a parte de turcos, podemos encontrar griegos, albanos, búlgaros, chipriotas… También es una ciudad que reune a profesionales de todo nuestro planeta ya que alberga empresas e instituciones de talante internacional. Es por ello que en esta ciudad trabajan españoles, franceses, británicos, italianos, alemanes, polacos… Una ciudad de corazón universal y fachadas turcas.

 

La ciudad esculpida en marfil y oro quiere ser también crisol de civilizaciones; el propio Gobierno turco se inspira en el espíritu de Estambul para plasmarlo en su política europeísta y en su modelo de Alianza de Civilizaciones que curiosamente lidera con nuestro país. Estambul, la ciudad que se encuentra bajo la Luna musulmana y las Estrellas europeas, no quiere ser confesional, se declara, como todo su país, laica. Estambul no entiende de religiones, de razas o de colores, sólo de cultura e Historia, de hecho históricos y momentos exóticos…

De acero y colgante es el Puente del Bósforo, arteria de la ciudad y símbolo de la unión de Europa y Asia. A partir de este puente podemos atravesar la ciudad y dirigirnos a sus principales monumentos y palacios imperiales, como es el caso del Palacio Topkapi. Este palacio fue la residencia imperial de los sultanes osmanlíes, así como es uno de los más ricamente decorados, como si se tratase de un Barroco y arte oriental fusionados en oro y madera, en cristal y mármol, el palacio Topkapi es considerado uno de los más bellos del mundo, así como de las joyas que esconde esta ciudad.

La Iglesia de Santa Sofía, también llamada Hagia Sofía, es la muestra evidente de la mezcla de Occidente y Oriente. Mandada construir por el emperador bizantino Justiniano fue modificada por los otomados tras la proclamación de Estambul, convirtiéndose en mezquita musulmana. En 1935 fue convertida en museo, siendo uno de los más visitados del país. Se encuentra situada junto a la Mezquita Azul.

La Mezquita Azul, única en estambul en poseer seis alminares, presume de vestir de azul y estar adornada con bellísimos jardines que la rodean y aumentan su misticismo. Telas imperiales, azulejos azules desde Esmirna (Izmir) y mármoles juno con cristales de colores son los elementos que se encuentran y armonizan para dar lugar a este monumento.

Para finalizar nuestra visita a la ciudad del Cuerno de Oro, la ciudad llena de mercados y bazares; de zocos y callejuelas, de aromas y especias, de música de cuerda y cantos populares, de agua y jardines, así como de rascacielos acristalados, avenidas y grandes carreteras, puentes de acero y luces de neón, playas y montes, hoteles y templos, estadios y grandes centro de conocimiento y sabiduría… Hablaremos del premio Nobel de Literatura de 2006, Orhan Pamuk, nacido en esta ciudad a la que también ha dedicado uno de sus incontables libros: Estambul, Ciudad y Recuerdos.

La carrera literaria de Pamuk comenzó a finales de los años 70 y principios de los 80 del pasado siglo XX aunque su reconocimiento internacional se ha producido desde finales de los 90 y principios del siglo XXI. Traducidas a decenas de lenguas, sus obras pueden clasificarse en dos grandes líneas o temáticas, la histórica y la social. En la histórica se centra principalmente en el Imperio Otomano, en la social nos habla de la sociedad turca contemporánea. Su carrera se encuentra ahora en pleno auge, como le ocurre a su propia ciudad.

Dentro de unos años sabremos si estambul será capaz de asumir el reto que taanto ansia. Estambul seguirá siendo la ciudad crisoelenfatina, de oro y márfil, la ciudad capital de los grandes imperios, envidiada por otras y admirada por muchos. Estambul es como el agua del río, está ahí pero nunca es la misma, Estambul es ciudad de ciudades.

“Todos vivimos bajo el mismo cielo” Maestro Derviche

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: